Educación a distancia…como papás, ¿cómo lo hemos vivido?


Marzo del 2020 es un mes para recordarse, meses después les preguntó: ¿Alguna vez se imaginaron que iban a vivir algo tan fuerte, que su vida iba a dar un giro así? Ahora imagínese lo que nuestros hijos están sintiendo: los sacamos de las aulas y los pusimos frente a una computadora, dejaron de jugar fútbol, de compartir en el recreo, de bailar, de cantar. Así sin mas, su vida cambio.


Las escuelas se reinventaron en una semana, los maestros tuvieron que cambiar su forma de enseñar, con recursos propios, con una computadora que seguramente no era la más moderna, con un internet limitado, pero comprometidos a tratar de sacar adelante un año escolar que ya se veía incierto.


Les voy a contar mi historia, que creo en caso de mi hijo pequeño fue exitosa y tengo muchas esperanzas que el próximo ciclo siga igual.


Las primeras semanas fue un caos, “como era de esperarse”. Enviaban los trabajos como si fueran las tareas típicas, en la noche se tenían que mandar de regreso para que la Miss tuviera tiempo de calificar y regresar al día siguiente los comentarios. Mi hijo estaba desanimado, le daban las 8 de la noche y seguía trabajando, había perdido la estructura y yo estaba estresada porque igualmente tenía que aprender a trabajar y a dar clases a distancia, todo esto combinado con un virus que había llegado a cambiarnos la vida.


Jurábamos que para después de Semana Santa íbamos a regresar como si nada a nuestras actividades, pero oh sorpresa, no fue así. Y cuando “regresamos de vacaciones” la vida escolar cambió para bien. Redwood se reinventó, nos mandaron las instrucciones y los horarios para la educación a distancia, un link a una plataforma llamada Moodle que yo desconocía por completo.



He de confesar que soy una mujer extremadamente estructurada, entonces el que me mandaran un horario fue lo mejor:


9:00 inglés

11:00 recreo

11:30 español

1:30 pm salida del colegio virtual


Y todos los días tenían sus actividades adicionales: yoga, educación física, aloha, música e informática.


El lunes desperté a Santi como si fuera al colegio: le preparé el desayuno, se bañó y se vistió (sin uniforme), se lavó los dientes, se peinó y se sentó frente a mi computadora a las 8:55 listo para ver por primera vez, después de semanas, a sus amigos. La cara le cambió.

Por supuesto el primer día fue de adaptación, de: “no me puedo conectar”, “la plataforma ya me sacó”, etc… Pero al fin lo vi concentrado, contento, regresando a sus clases. Terminó inglés y salió corriendo a la cocina por su lunch, se lo preparé como el lunch acostumbrado y a las 11:30 dijo: voy a mi clase de español. Terminó y salió corriendo feliz diciendo: “Ya salí de la escuela”. He de confesar que me volvió el alma al cuerpo.


Pero no todo fue perfecto, al principio fue complicado el tema de la computadora y el espacio. Trabajaba 2 horas con mi computadora y 2 horas con la de mi esposo (teníamos que trabajar) y además trabajaba en el sillón de la sala. Cuando fuimos entendiendo que esto iba a durar mucho tiempo le pedimos por internet una cámara y un escritorio y le adaptamos su espacio de trabajo, pero cuando llegaba la clase de educación física venía el problema: ¿y el espacio? Y así muchas cosas, había días que no tenía las mismas ganas, que se desconectaba, que jugaba con su celular, que peleaba con sus compañeros, pero el colegio siempre estuvo pendiente. La directora me escribía por WhatsApp para preguntarme si todo estaba bien porque había días que sentía distante a Santi.


He de confesar que un par de veces tuvimos que hablar con él y algo que me encantó es el apoyo psicológico del colegio. La psicóloga me escribió para preguntarme si quería que hablara con Santi y eso le ayudó mucho. Creo que el apoyo psicológico a los niños fue básico, que un día a la semana hablara con ellos fue fundamental para el éxito del año escolar.


Ahora estamos por iniciar el nuevo ciclo escolar y la verdad estoy tranquila. El que haya una estructura, herramientas tecnológicas y el compromiso del colegio es fundamental para el desempeño escolar de mi hijo. La pandemia nos cambió, pero la educación de nuestros hijos debe ser nuestra prioridad, por eso les recomiendo investiguen muy bien las plataformas qué van a usar en la escuela, las estrategias, el manejo de crisis, solo así podrán tener una educación a distancia exitosa.