Tomando la decisión más difícil: la escuela de nuestros hijos

Soy una mamá como cualquier otra, una mamá que desde que supo que iba a tener un bebé tuvo que tomar muchas decisiones, desde las más sencillas como el color de la pared del cuarto del bebé, hasta la más difícil que es la escuela a la que van a acudir.

Aún recuerdo cuando mi hijo mayor tenía 1 año y 7 meses y una amiga me preguntó: "¿Ya sabes a qué kinder lo vas a llevar?", he de confesar que fue una de las preguntas más inesperadas en ese momento, obvio mi respuesta fue negativa. A partir de ese momento, mi amiga y yo nos dimos a la tarea de conocer los preescolares que estaban en la zona. Y la sabiduría de las mamás entró en acción y mi mamá me sugirió: "¿por qué no vas a ver al kinder al que fuiste?", jamás se me hubiera ocurrido aunque estaba lo suficientemente cerca para ser una buena opción; y eso hice, fuimos mi amiga y yo a tocar el timbre del Jardín de Niños Florecita. Desde que me abrieron me sentí muy confiada, podría decir que como en casa. Hicimos todo tipo de preguntas, desde el horario, el lunch, las actividades, el cambio de pañal, entre otras. Todas las respuestas eran las que yo esperaba. Y tomé la primera difícil decisión. Por supuesto que cuando nació mi segundo hijo no dudé a dónde debía ir.

Pero, ¿qué puedo recomendar cuando hablamos de un kinder?

1. Las instalaciones: que no sean muy grandes, al final son chiquitos y necesitan estar al ojo y a la mano de todas las misses. Que los salones sean ventilados, que maternal tenga un área para los más pequeños: el cambio del pañal, la siesta, etc...Y además incluiría la seguridad. Estamos en una época en donde la palabra bullying nos da mucho miedo, y probablemente suene exagerada pero algunas instalaciones no ayudan a vigilar la paz escolar. Algunas veces tomamos la decisión solo por las instalaciones enormes y muy modernas pero no nos fijamos en la seguridad o no vemos los detalles más importantes como son los salones de clase que es donde pasan más tiempo.

2. El personal: para mi el saber que en maternal había por lo menos 2 personas a cargo fue básico, una miss encantadora que hacía que los chiquitos se calmaran y se sintieran amados y una nana que los cuidara casi casi mejor que la propia mamá. Y después, en los años posteriores, el poder llamar por teléfono informando que iba a llegar tarde y saber que mis hijos estaban bien cuidados. Que todo el personal se encargaba del bienestar de los pequeños.

3. Las actividades escolares y los eventos importantes: creo que siempre deben preguntar todo esto, y sobretodo estar dispuestos como papás a participar en ellas. Aunque la educación es laica, las escuelas pueden tener tendencias religiosas, por favor, investiguen esto porque he escuchado conversaciones en donde se enojan con las escuelas por enseñar x o y religión y no estar de acuerdo. Si la religión es importante en tu familia, pregunta. No hay nada peor que un chiquito no participe en el festival de navidad porque las canciones son religiosas o porque en la religión a la que pertenece no festejen la navidad.

Y el tip mas importante: que su hijo sea feliz. Yo puedo presumir que en los 4 años que mis 2 hijos estuvieron en preescolar, siempre regresaban felices, se sentían amados. No me importaba si aprendían a leer o a escribir (cosa que hicieron perfectamente), si hablaban 3 idiomas a los 5 años, si sabían sumar (cosa que también hacían), a mi lo que me importaba es que disfrutaran día a día el ir a la escuela.

Y después, siguieron las complicaciones: ¡la Primaria! ¿Cómo elegir correctamente? Yo me aventuré y decidí dejar a mis 2 hijos en la misma escuela, contrario a todos sus compañeritos que se iban a escuelas más grandes porque sus papás querían que se siguieran hasta preparatoria, o por prestigio de la escuela, o porque "hay que hacer buenas relaciones". Yo decidí enfocándome en su felicidad, y sobretodo en su seguridad. ¿Cómo irme de un lugar en donde siento a mis hijos protegidos? Además de que comulgamos con las mismas ideas. Y ojo, ninguna escuela es perfecta, todas las escuelas tienen sus detalles. Mi hijo mayor está apunto de terminar 5to de primaria y puedo contarles que hasta ahora me siento complacida porque no he tomado malas decisiones, mis hijos son unos niños educados pero sobretodo felices.

Por último, quiero darles algunos tips sobre la escuela que espero les ayude a tomar la mejor decisión:

a) Visiten la escuela y pregunten todas sus dudas: fíjense muy bien quién se las responde y sobretodo el trato que les dan. Desde ahí se darán cuenta lo que les espera; si su hijo se convierte en un número más o en parte de una comunidad.

b) Lleven a su hijo/a a un día de prueba: la mayoría de las escuelas ofrece esa opción, es muy importante para que el niño viva la experiencia por un día.

c) Hablen con la directora: no hay nada mejor que platicar con ella y saber el involucramiento y las ideas que tiene.

d) Pidan hablar con algunas mamás: creo que el que les compartan experiencias ayuda mucho, el saber cómo se sienten otros niños y cómo es vivir la comunidad.

e) Fijen sus objetivos: este debería ser el punto 1, ¿qué esperan de la educación de sus hijos? ¿qué buscan en una escuela? ¿hacía donde quieren ir?

f) Investiguen: investiguen el tipo de escuela, el modelo educativo, ranking, prestigio, etc...

g) Y si pueden platiquen con los niños de la escuela, con las misses, con el personal.

Y les deseo lo mejor en la decisión más difícil de ser papás, pero reitero: ¡busquen la felicidad de sus hijos!

"La enseñanza que deja huella no es la que se hace de cabeza a cabeza,

sino de corazón a corazón"

Howard G. Hendricks